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Kleé

Paul Kleé, Nace en el año 1879 en Berna, Suiza, apasionado por la música y el arte, vive adentrándose en diferentes momentos en la pintura y en su vida. Conoce de manera especial a Kandinsky, uno de los pioneros en el arte abstracto, ese arte donde la figura no se somete a la realidad, sino al mundo del inconsciente del creador.

Desde una gran utilización de elementos geométricos y de gran complejidad en su pintura, Kleé a medida que pasan sus años tiende a simplificar, es decir a hacer más sencilla su pintura pero, más intensa y fuerte por el contenido de los símbolos y signos que utiliza. A veces, parece que sus obras últimas se acercan a su infancia y en algunos casos, se parecen a las obras de Miró por su espontánea y sencilla presentación.

Kleé vivió la presión de los nazis y la naciente guerra, además de sufrir una fuerte enfermedad que le llevó a su muerte. Según su propio hijo, quien fue quien estudió y describió parte de su vida, Kleé era un ser humano muy cercano a su hogar y a las cosas sencillas, le apasionaba de manera especial los gatos y el cocinar. Él era diferente a muchas personas de su tiempo y no asumía fácilmente las modas. Kleé intentó pintar como si hiciera música y también, buscando mostrar una realidad interior, que nacía desde dentro de él y no tanto desde el exterior.