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Entrevista al Artista
Plástico Ender Rodríguez creador de los Talleres de Arte del Origen,
realizada por Freddy Ñañez Director de la Revista Sujeto Almado (Premio de
Periodismo Cultural MAVET).
Ender tienes tiempo trabajando en este proyecto, quiero que me
expliques e ilustres sobre el Arte del Origen: ¿Cómo nace? ¿Cuál es la
visión de este proyecto? ¿Cuáles son las perspectivas, los alcances? ¿De
qué se trata en suma el Arte del Origen?.
El nacimiento de la
propuesta deriva del origen, su concepto parte del origen como tal, nace
como una forma de compartir artísticamente, en términos plásticos del
hecho mismo de la creación, de hacer arte con niños, con jóvenes y hacer
arte con adultos (pintura, escultura, collage y otras creaciones) pero,
en el cual el origen es centro también, no sólo de la creación sino que,
buscamos lograr hacer una retrospectiva para devolvernos a los orígenes
milenarios, nos acercamos a la forma como hacían arte nuestros abuelos
primigenios y entonces, tratamos de crear con técnicas de arte rupestre
o arte primitivo y con otras técnicas que nosotros creamos
experimentando pero, que tiene que ver con la pintura natural, vegetal y
mineral. Hacemos arte de libre creación, sin ningún tipo de presiones o
traumas, ni basados en los enfoques de los paradigmas tradicionales de
la enseñanza sino, desde otras ópticas más liberadoras. La perspectiva
va por allí, a partir del origen se proyecta la visión de cada
participante, de forma muy libre y sin ningún tipo de coacción, fuera
del dirigismo y las visiones verticales que tanto daño han hecho a la
educación formal. Lo que se intenta es lograr el auto-descubrimiento,
tanto de los pigmentos naturales como de la creación propia de cada uno,
y en el caso de los niños más porque ellos representan al artista innato
por naturaleza propia.
¿ Y en qué se diferencia entonces el
Taller Arte del Origen de otros talleres que ya han experimentado con lo
lúdico, con los materiales no convencionales, con la experiencia holística
en el arte, en qué se diferencia en este caso el Arte del Origen?
Los talleres de Arte
del Origen se diferencian en este caso por dos cosas, me voy a las
causas que le dan también nacimiento a esta propuesta. Los talleres
nacen a raíz de dos grandes preocupaciones, las que son fundamentales
porque están sucediendo a nivel de la educación formal, y a nivel social
y familiar. Una de las causas tiene que ver con la violación de los
derechos humanos de los niños a la libre expresión, a que se les permita
descubrir su creación propia y expresarse libremente sin ataduras y
normas. Vivimos en una sociedad que genera violencia a su interior. La
estructura educativa que conocemos es rígida y genera mucha presión
sobre los hombros de quienes llamamos “alumnos” por decir algo, ¡ah! por
que aquí también en Talleres del Origen rompemos otro paradigma
educativo: ¡Y es que nadie es “alumno” y nadie es “profesor” ! Lo que
hacemos es compartir las expresiones, las emociones, los sentimientos,
lo que expresa el sub-consciente, lo instintivo, los sueños, el arte
viene entonces del mundo interior, del alma. En ningún momento la
persona que funge como facilitador de la actividad, coarta ni dirige ni
nada, simplemente preparamos los espacios, materiales y condiciones.
Circularmente, tratamos de aprender todos de todos y que cada uno se
desarrolle individualmente, claro el compartir también es muy importante
luego, en lo colectivo. El arte en colectivo se hace vital. Quien no
tiene nada ni materiales para pintar o hacer figuras y escultura, busca
apoyo y solidaridad en el compañero. Nadie lleva en estos talleres la
batuta de la creación, por otro lado, yo estaba hablando de la
autocracia escolar que se practica en muchas instituciones y eso hace
que se sigan violando los derechos humanos. Aunque a todos los seres
humanos se les violenta sus derechos, incluyendo a los mismos docentes y
adultos, por lo injusto que también es la estructura laboral educativa y
las reglas, horarios y forma de educación, la cantidad de matrícula,
etc. Arte del Origen parte de esta preocupación, sobre el cómo no
violentar la personalidad de los niños y por otra parte, hay otro
problema que tiene que ver más con lo ideológico: Una parte de la
industria y principalmente, transnacionales de la pintura, Faber
Castell, Prismacolor, Pentel, y estas empresas que manejan
convencionalmente los materiales comerciales y artísticos de alta
calidad, son las abanderadas del material para pintar que deben utilizar
las escuelas. En realidad, las escuelas no pueden utilizar estas
pinturas porque los costos son tan elevados que sinceramente, a ninguna
empresa de materiales para el arte le interesa o preocupa si los niños
pobres pintan o no pintan, si pueden desarrollarse o no, si pueden
descubrir o no sus potencialidades y pareciera que no les importa si van
a ser artistas plásticos o no, simplemente hoy día en esta sociedad nada
preciosa ni justa, todo ser humano necesita desarrollarse y descubrir su
propia creatividad y potenciarla para enfrentarse al futuro con sus
propias herramientas. Entonces ante ello, bueno, yo decía hace casi diez
años, habrá que hacer arte en lo posible con materiales no
industrializados y con otras alternativas. Luego, vino la vivencia en la
Amazonía y zonas aborígenes y esto estructuró más la propuesta de Arte
del Origen, más la investigación que dio como producto el libro que
publiqué llamado Cantos del Origen. La idea es tomar de las culturas
primitivas los pigmentos que ellos utilizaban como onoto, colores de
cortezas, carbón, tierras u otros materiales. Ahora, por ejemplo
nosotros experimentamos al pintar con flores y hojas verdes, con arcilla
y con chimó (que es esencialmente ceniza y tabaco y es un producto de
tradición milenaria). A partir de allí, se quiso crear una alternativa
pictórica. Esas son las dos premisas fundamentales que generan en parte
el nacimiento de estos talleres.
Pero cuando tú hablas del Arte del
Origen y hablas de los aborígenes, nuestros abuelos primigenios, se me
ocurre que además de emplear una nueva técnica desde el punto de vista de
los materiales a utilizar: ¿Hay entonces de fondo una búsqueda cosmogónica
en el arte, algo diferente a lo que viene planteando Occidente, no sólo en
la metodología sino en la concepción de lo que es arte, el hombre, la
sociedad y el ambiente?
Claro, hay otra
propuesta allí, porque además si uno analiza las experiencias
occidentales y el cómo nace la educación y cómo es su historia, tenemos
una forma de “enseñanza” excesivamente vertical, rígida, poco flexible,
la academia se ha convertido en una especie de Moloch, una especie de
autoridad a la cual nadie escapa, como parte de la raíz occidental de
inquisiciones. La misma estructura escolar, los edificios o
edificaciones de un piso, su pintura, la disposición en general, los
horarios y matrícula, hacen que los participantes de ese proceso, que
deberían sentarse a compartir, tener espacios no convencionales,
materiales didácticos múltiples y audiovisuales, salir fuera del
plantel, tener otras posibilidades de talleres, tener otros espacios y
horarios libres y flexibles; no se da entonces, el mejor
enriquecimiento. Sin embargo, hay docentes ante los cuales hay que
honrar su labor y ante los cuales yo tendría que quitarme el sombrero y
hacer reconocimientos permanentes por su mística, esa es la minoría. En
los talleres de Arte del Origen, se busca que los participantes, niños,
adolescentes y adultos, empiezan su búsqueda interna muy individual y
personal, incluso pudiésemos decir que hay elementos de lo oriental en
la práctica porque se intenta generar una búsqueda interior, el
encuentro con uno mismo y la voz de los adentros así como la
personalidad, es algo sagrado que merece el mayor de los respetos. Los
adultos tendemos a ser impositivos, a creer que tenemos el poder del
conocimiento y por ello, el paradigma que manejamos es el de
“maestro-alumno”, “enseñanza-aprendizaje”. Nosotros “que sabemos”,
“enseñamos” algo “a los que no saben” y en los talleres de Arte del
origen nosotros al contrario, le decimos a los participantes y a los
niños que ellos son quienes saben, que ellos son los artistas. Es más,
nosotros los adultos tenemos en todo caso, que volver a reencontrarnos
con nuestro niño interno, con nuestra espontaneidad y frescura natural
escondida, que seguramente estamos matando diariamente. A los niños de
preescolar le damos láminas y plantillas con figuras ya predeterminadas,
asesinamos de esta manera con figuras únicas y unilaterales, la
diversidad del pensamiento y creación de cada ser. Al niño que hace una
mariposa como un garabato suelto, libre y con colores irreales y fuera
de lo acostumbrado o diferente, no se lo permitimos normalmente. Resulta
que el arte más infantil y más desproporcionado y abstracto del niño más
pequeño, este arte es el más autentico, sin artificios y sincero, sale
directo del interior, sin posturas y sin malicia ni estereotipos
sociales ni estéticos. A veces somos asesinos de la libre expresión y
creación artística.
¿Porqué desalienar al arte y
desescolarizar al individuo?
Mira, por una parte
desescolarizar porque otra de las características de Arte del Origen, es
que en general estamos teniendo la tendencia a trabajar con niños y con
adultos de comunidades, docentes, equipos de multiplicadores, de gente
motivada y sensible, ya en varios estados hemos hecho la experiencia y
algunas personas muy inquietas y ganadas para la idea, está llevándola a
la práctica y haciendo de esto una permanencia. Entonces, el
desescolarizar significa que vamos a trabajar con sectores rurales,
niños de Centros de Atención donde normalmente niños que llamamos
problema, niños de la calle, con experiencias de droga, en situación de
riesgo social y violencia intrafamiliar, adolescentes “posibles
delincuentes”, niñas huérfanas y niños excluidos y marginados, allí se
intenta hacer del Arte del Origen una propuesta, quizás como algo piloto
y con muy pocos recursos. El arte se presta a veces como excusa, para
hablar de otros temas de la infancia, la pobreza, las posibilidades de
mejorar esos Centros no sólo para desarrollo creativo sino también
material, económico, endógeno, incluso, adolescentes haciendo artesanía
o cerámica artística pueden comercializar y mejorar al propio Centro y
tener ingresos, hacer papel artesanal, etc. Lo que pasa es que las
instituciones en general, formales no crean otras alternativas y no
permiten más posibilidades informales y no convencionales.
¿ Cuántos talleres han realizado hasta
el momento y qué impacto ha tenido cada uno de los talleres de Arte del
Origen?
No tendría el número de
los talleres realizados pero, seguramente se acercan a los 50 y estos a
su vez, se tienden a multiplicar porque en los Estados Falcón y Táchira
se han realizado trabajos concretos, así mismo con unos artistas del
Estado Mérida, vamos a enviar material a Sucre y Caracas con otros
apoyos e igualmente ya nos aprobaron un taller con estudiantes
universitarios en la Universidad de Yaracuy. Muy lentamente y de manera
muy humilde uno puede decir que esto es apenas una pequeña propuesta y
un granito de arena pero, que podrá crecer. Ahora bien, Arte del origen
no sólo es una propuesta artística o estética porque una de las grandes
perspectivas de diferenciación ante otros talleres es en cuanto al
concepto de relación afectiva con los participantes. Volvemos al tema de
que nadie educa a nadie pues, nos educamos en comunión como decía Paulo
Freire por lo tanto, al encontrarnos en taller intentamos que el afecto
y la sensibilidad se expresen porque si no hay una importante carga
amorosa y si no le permitimos a los niños sentirse seguros de sí mismos,
y más bien los maltratamos o multiplicamos relaciones casi de
dominación, es preferible entonces no hacer talleres y menos aún del
origen.
¿ A qué se expone entonces un
individuo cuando entra a un taller de Arte del Origen donde aparentemente
todo está permitido, donde aparentemente no hay reglas, donde
aparentemente el arte está en ellos, a qué se expone, cuál es la idea de
elaborar estos talleres ?
Por un lado, la
experiencia nos ha dicho que los niños entrar en una especie de
auto-descubrimiento impresionante tanto de los materiales porque, por
ejemplo les parece muy sorprendente que de las flores obtengamos color y
pigmentos al igual que de lo que llamamos grama, que es monte, que es
algo tan cotidiano tan inservible al parecer. Pero, estamos hablando de
la ecología, el medio ambiente, de que nos interesa de que ellos pinten
con la naturaleza porque si pintan con colores de madera pues, son
colores que se elaboran a partir de la destrucción de los árboles y los
bosques. Por otra parte, empiezan a sentirse libres por la forma como
nos relacionamos. En última instancia, los talleres terminan siendo
quizás no una excusa pero, si como un parágrafo aparte para hablar de
otros problemas que tienen que ver con la infancia como la complejidad
de la violencia intrafamiliar, realizar proyectos sociales, hacer
denuncias, crear debates y reflexión sobre las instituciones deformes
que se llaman educativas y en el fondo no son realmente educativas.
Ahora yo noto que hay un sincretismo
de conceptos, por un lado ese mayor contacto con la naturaleza, a mayor
libertad al espíritu creador de los individuos, que tiene que ver con la
desescolarización y desalienación del arte, y eso tiene que ver cómo
contemplas un poco el oficio creador cotidiano la mayoría de las etnias en
Venezuela, sin embargo todavía yo veo que en Arte del Origen está la
figura del artista como algo importante que es más occidental, dentro de
las culturas aborígenes no está la figura del artista ni del poeta ni la
figura del pintor o del músico porque todo forma parte de una unidad vital
que va siendo más llevadera la vida, o sea se pinta para ser feliz, se
canta para ser feliz, se habla poéticamente porque no hay otra manera de
interpretar la naturaleza. En Arte del Origen cómo resuelven ustedes ese
problema del niño creador, del ego creador frente a la obra, las
valoraciones estéticas que el mismo individuo da, el discurso: ¿ Cómo
resuelven eso allí ?
Hay algo interesante
que tú acabas de decir porque la existencia del artista plástico o que
está en el taller por lo menos en el caso mío o en el caso donde hay
facilitadotes u tras figuras, se está es intentando que la persona que
trabaja con los niños, con los docentes o con los jóvenes lo ideal sería
es que se atienda proporcionalmente a cada sector. Por otro lado, el
taller de docentes es completo teórico-práctico y de mucha reflexión
pedagógica. Pero, se intenta que el facilitador o facilitadota como
figura tienda a desaparecer en lo posible, o sea que no controle para
nada el proceso creador, de hecho es difícil controlarlo porque cuando
las personas empiezan a conectarse consigo mismos y se da una situación
en la cual cada participante va a repeler la ingerencia o no permite
fácilmente la distracción. El artista no es el que dirige, cada niño es
artista, es más ni siquiera vale la pena decir artista, sino que cada
ser humano que está allí se expresa y busca desarrollarse.
¿ Cómo escapar entonces a ese viejo
concepto decimonónico del arte por el arte? O sea, dentro de los talleres
se habla del acercamiento a lo creativo, de construcción, de emancipación
del individuo a través de una obra o manifestación plástica en este caso:
¿ Cómo escapar a ese concepto romántico del arte por el arte ? ¿ Cómo
evitar que el problema del arte como tal se convierta en un fin en sí
mismo ?
Por supuesto, que
estamos hablando de que nos interesa el desarrollo de cada uno o que no
debe haber castración por ello, la estética no es la que dirige el
proceso. El producto final no llega a ningún grupo de expertos o de
jurados para evaluar nada o para que dé pautas o algo, simplemente, la
creación se da y en todo caso, el arte no es un fin, es un concepto y un
medio para que cada persona se exprese.
Pero en una sociedad utilitaria yo
tengo necesariamente que plantearme una pregunta ¿Para qué ? ¿ Para qué
queremos que los individuos se expresen o para que queremos que los
individuos creen? Es decir, en una sociedad capitalista donde todo tiene
una utilidad hasta lo más inútil, yo te pregunto ¿Para qué los individuos
deben manifestarse? ¿Para qué? ¿Qué es lo que se busca, individuos
emancipados o una sociedad más justa ? ¿ Cuál es la utopía de Arte del
Origen?
La utopía está muy
inmersa en la emancipación, primera en el encuentro con uno mismo, de la
liberación propia, de lo que somos, de lo que cada uno logra ante sí, en
su autoestima, en su descubrimiento de lo que es y en lo quiere ser, o
lo que quiere hacer, esto va a permitir otras situaciones claro, esto
son pequeñas experiencias de hecho tu pregunta es macro pero, está bien,
tu preguntas sobre cuál es la visión, el sueño y está bien. Estamos en
una sociedad donde la economía y sus intereses manejan todo y los
intereses rigen las instituciones y a los seres humanos. Entonces,
nosotros no debemos permitir que la autoridad y las estructuras, ciertas
clases o las contradicciones que dominan el mundo sean las que manejen
nuestras vidas. En lo posible y en la medida en que la creación propia
se da y tú eres y te desarrollas o expresas plenamente y sin coacción,
en esa medida tú vas a ser más libre, activo, cuestionador y crítico.
Esto te va a permitir que ninguna figura personal, institucional o de
poder te obligue a no ser, a negarte a tí mismo, a ser manipulado, a
perderte, a ser medido por ciertos intereses, etc. Aprovecho esta
pregunta para hablar de algo que ha faltado complementar en esta
entrevista, y es que los talleres plantean el trabajar con pigmentos
naturales pero, se hace necesario el reciclar y el resembrar la
naturaleza, por decir algo, nosotros nos vamos a los jardines y bosques,
a tomar de la tierra la arcilla, carbón y otros elementos pero, tenemos
que hacer más jardines y salvar los bosques. Por otro lado, no hay que
ser muy puristas con respecto a la industria. Hay ciertos tipos de
pinturas comerciales de bajo costo, de la cual nos podemos aprovechar,
escoger de la industria algunos productos chinos, tempera barata,
colores plásticos y con la pintura líquida rendir, hacer aguadas,
diluirlas y hacer combinaciones para ahorrar y no dejar tu sueldo en
esas empresas. Entre otras palabras, hacer técnicas mixtas de materiales
pictóricos orgánicos e inorgánicos. Por otra parte, también hay que
tomar en cuenta a los niños no excluidos o de mejor posición social por
ejemplo, trabajar en un porcentaje aunque sea bajo, con planteles
privados, para autofinanciación y para conocer la expresión plástica de
niños, niñas y adolescentes que aunque tengan una mejor posición
económica familiar, pueden ser en algunos casos igualmente seres humanos
ausentes de afecto o excluidos ya no materialmente sino afectivamente.
La exclusión no sólo es un tema ideológico, es un tema más complejo y
humano.
Bueno, gracias por tus aportes y por
contarnos parte de esa experiencia plástica
y alternativa.
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